Todos deseamos resultados diferentes en nuestra vida. En algún lugar de nuestro corazón se alberga la esperanza de que nosotros si triunfaremos, que nosotros no sufriremos los mismos fracasos de nuestros padres o amigos.  Cuando menos lo pensamos, estamos viviendo las mismas historias que nos aterraban repetir.

Algunos otros hemos deseado dejar patrones destructivos en nuestras propias vidas, relaciones tóxicas, comportamientos dañinos, etc. Hemos intentado vivir mejor, levantar el vuelo, pero de alguna manera seguimos cayendo en los mismos baches emocionales, relaciones, profesionales, económicos, físicos y espirituales.

El problema quizás se encuentra en que hemos querido obtener resultados diferentes haciendo lo mismo que hacen los demás. Sin darnos cuenta copiamos cómo inician sus relaciones, gastan su dinero, tratan a su esposo(a), se pierden en sus empleos, se sumergen en deudas, manejan su sexualidad, usan su tiempo libre, etc. Pero obviamente, la única forma de obtener resultados diferentes es viviendo diferente, viviendo de una forma alternativa. La Biblia nos lo dice de esta forma:

Romanos 12:2 No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.

Si algún aspecto de tu vida no se siente bueno, agradable o perfecto es probablemente por que lo estás viviendo imitando la forma de pensar y de actuar de la sociedad, en vez de adoptar la forma de pensar de Dios. El diseño perfecto de Dios para tu vida, la forma de vida que trae resultados diferentes.

La pregunta es, ¿Cuál es tu fuente de principios para vivir?

Existes dos fuentes poco confiables para obtener principios de vida:

LA CULTURA

Llámese amigos, redes sociales, revistas, comerciales, películas, música, libros, series de televisión, maestros, etc. Todo mundo tiene una opinión de cómo debes de vivir, vestir, hablar, habitar, trabajar, relacionar, gastar, creer, comer, etc. Pero esas opiniones son relativas a cada persona, a sus propias experiencias, traumas, temores, dolores, culpas, inseguridades, triunfos y fracasos.  Y no necesariamente todo es malo pero una opinión humana relativa es demasiado voluble como para tomar decisiones de vida en base a ella.

Cada generación termina gritándole con sus resultados a la generación siguiente que el camino que tomaron no fue el mejor, así que la nueva generación busca redefinir sus verdades y principios de vida en base la misma fuente limitada de ideas; la cultura colectiva; pero, al final de la historia de esa generación ocurre lo mismo: vidas infelices, familias destruidas, caos social.

LA HERENCIA

El haber crecido en una familia te expuso a ser formado con patrones, formas de pensamiento, tradiciones y hábitos de conducta producto de una mezcolanza del choque de dos familias, la de tu padre y la de tu madre, que a su vez cada uno de ellos fue formado de la misma manera. Somos el producto de una combinación de combinaciones de combinaciones de cosmovisiones y hábitos, algunos constructivos y algunos destructivos.

Seguramente has heredado cosas muy buenas, pero también puedes identificar historias de terror repetidas de generación en generación ya sea en tu familia o en tu sociedad. Machismo, matriarcado, fracaso, pobreza, alcoholismo, adulterio, deuda, madres solteras, conflictos constantes, rencor, hipocresía espiritual, promiscuidad, soledad, obesidad, drogadicción y otras cosas parecidas.

¿No crees que es tiempo de cambiar la historia familiar a partir de tu vida y para tus siguientes generaciones?

Por eso creamos VIVO ALTERNATIVO, para ayudarte a encontrar principios de vida de nuestro Creador que no solo prometen una vida con resultados diferentes, la entregan.  Hoy puedes tomar la decisión en tu corazón de buscar vivir a la manera de Dios y dejar de vivir por lo que la cultura te dice o por las formas negativas que aprendiste en casa.

Salmo 128:1-3 ¡Qué feliz es el que teme al Señor, todo el que sigue sus caminos!